Pasos para organizar de forma eficiente una excursión escolar

Las salidas escolares son importantes para el desarrollo cognitivo de los niños y además, les ayudan a poder relacionar los contenidos que se dan dentro del aula, generar más conocimiento, y sobre todo divertirse, investigar y curiosear mientras aprenden.

Hay que tener en cuenta algunos aspectos:

  • Los contenidos que se trabajen en el aula.
  • Las fechas según condiciones meteorológicas
  • La estación del año o la disponibilidad que tenga el lugar que vayamos a visitar.

Por tanto, es recomendable reservar con antelación para dejarlo todo organizado según se vaya a acercar el día.

También es importante el transporte que vayamos a utilizar. Es necesario saber con antelación cuántos alumnos asistirán a la actividad. De ello depende el número de autobuses que se solicitarán. En cuanto a los espacios, hay que saber si tienen un fácil acceso para los autobuses. Si dispone de baños, un centro médico cerca o si tienen alguna estancia cubierta para no suspender la actividad en caso de lluvia.

En el momento en el que se haya confirmado la actividad, se debe enviar a los padres de cada uno de los niños una nota informativa explicando lo que se va a hacer en la visita: información de adónde ir, precio, objetivos. También, por supuesto, su previa autorización correspondiente. Este consentimiento tendrá que ser devuelto a los docentes debidamente cumplimentado y firmado por las madres, padres o tutores. En este justificante deberán avisar de posibles alergias o rechazo a algún medicamento a tener en cuenta. El centro deberá elaborar unas tarjetas identificativas que tendrán que llevar los alumnos encima durante toda la excursión.

Durante la salida, es conveniente que los profesores lleven consigo bolsas para los mareos, toallitas húmedas, botiquín y las autorizaciones correspondientes de cada uno de los alumnos. Si los docentes son los guías de la actividad, tendrán que haber visitado el lugar con antelación, y si no, podrá ser un guía el encargado de conducir la visita y de interactuar con los alumnos. Lo mejor es hacer preguntas para despertar la atención de los visitantes. Es buen momento para hacer que los niños aprendan valores como el trabajo en equipo, la cooperación y sobre todo el respeto por el entorno y los materiales.